22 de fevereiro de 2014

ELABORACIÓN Y OPTIMIZACIÓN GALÉNICA DE UNA FORMULACIÓN TÓPICA DE N-ACETILCISTEÍNA PARA EL TRATAMIENTO DE LA ICTIOSIS. EVALUACIÓN DE LA EFECTIVIDAD EN DOS CASOS

Leganés Ramos A, Álvaro Alonso EA, Martín De Rosales Cabrera AM, López Estebaranz Jl, Pérez Encinas M.
Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid. España.

OBJETIVOS: Describir el proceso de elaboración y evaluar la efectividad de una formulación tópica de N-Acetilcisteína (NAC) y urea para el tratamiento sintomático de dos variedades de ictiosis.


MATERIAL Y MÉTODOS: La ictiosis es una rara enfermedad de la piel que cursa con hiperqueratinización. En colaboración con el Servicio de Dermatología se realizó una búsqueda bibliográfica para analizar el papel de la NAC tópica y la experiencia clínica previa, La NAC inhibe la incorporación de timidina en los corneocitos e impide su proliferación por un mecanismo no citotóxico, mientras que la urea actúa sinérgicamente con acción queratolítica e hidratante. Para tratar a una paciente de 2 años con ictiosis lamelar, se utilizó una base de urea al 10% y se homogeneizó a partes iguales con una solución acuosa de NAC 20% hasta concentración final de 5% y 10%, respectivamente, obteniendo una leche de color blanco, pH = 7, extensible, evanescente y con olor a ácido sulfhídrico debido a la oxidación de la NAC, por lo que se adicionó ácido ascórbico como antioxidante. Se acondicionó en frascos fotoprotectores y se realizó un estudio semanal de estabilidad durante dos meses, analizando color, olor, homogeneidad, extensibilidad, evanescencia y oclusividad, otorgándole un período de validez de un mes. La leche se aplicó cada doce horas. Para el tratamiento de una paciente de 20 años diagnosticada de eritrodermia ictiosiforme congénita no ampollosa se planteó el uso de la misma formulación, pero tras aparecer intolerancia, se diseñó un nuevo preparado como pomada oclusiva, con NAC al 5% y sin urea. Se utilizó vaselina filante y líquida a partes iguales añadiendo lanolina, que es miscible en vaselina e incorpora la solución acuosa de NAC favoreciendo su absorción cutánea. Se obtuvo una pomada fluida de color yema, pH = 6, extensible, oclusiva, hidratante, y sin olor a ácido sulfhídrico Se acondicionó en duquesas de plástico y se realizó el mismo estudio galénico descrito, otorgándole un periodo de validez de un mes. Se aplicó cada doce horas. En ambos casos se realizó seguimiento periódico de las pacientes mediante entrevistas para evaluar la respuesta y tolerancia, facilitando información oral y escrita.


RESULTADOS: La primera paciente objetivó mejoría desde la primera semana, empezando a remitir las lesiones de las articulaciones, disminuyendo la descamación y grosor de la piel, sin apreciarse reacciones adversas acusándose olor desagradable. La segunda paciente refirió irritación, prurito y ausencia de mejoría con la primera formulación. Tras la optimización galénica de la fórmula, dos meses después se objetivó mejoría con suavidad e hidratación de la piel y menor descamación y eritrodermia, sin presentar olor desagradable. Ambas pacientes continúan en tratamiento.


CONCLUSIONES: El uso de NAC tópica parece una alternativa eficaz para reducir las lesiones y aumentar la calidad de vida de los pacientes con ictiosis cuyo tratamiento habitual con hidratantes y emolientes no es suficiente. La individualización de la formulación seleccionando los vehículos, mejorando las características organolépticas y adaptando el pH junto con el seguimiento de los pacientes es una herramienta de atención farmacéutica fundamental para la optimización terapéutica.


Farm Hosp. 2013;Supl. 1:65-499